miércoles, 18 de enero de 2012

Expresarme

Hoy mi alma quiere gritar mis pensamientos. Y creo que voy a dejarla. Hasta que se desangre, hasta que muera del dolor.

Con la escritura potencio mis sentimientos, dejo salir esa parte oscura de mí que no tiene otro modo de expresarse. No puedo dejar que se escape de otra forma que no sea ésa, pues podría llevar a la destrucción del mundo que me rodea. Incluso del mío propio. Tampoco puedo mantenerla encerrada en mi interior, porque de ese modo, terminaría por matarme el alma. 

Muchas cosas se acumulan en mi cabeza. Demasiadas. Ese cúmulo de ideas que me llevan a sufrir la eterna contradicción de la mente del hombre. Quiero pero no quiero, vete pero quédate. Raro. Todo impregnado de rareza. Complicación, hastío, delirio.

Por eso debo quitarlas. A saber cómo lo haré. Lo bueno es que, al menos, ellas también quieren salir. Si no desearan hacerlo, estaría en un verdadero problema. De los grandes. Y no sé a ciencia cierta si podría sobrevivirlo.

Tampoco quiero averiguarlo.

3 comentarios:

  1. Los cineastas impresionistas cogían sus sentimientos y los expulsaban de su cuerpo a través de películas, como si se estuvieran exorcizando. Me gustaba la idea y yo creo que a veces hago algo parecido con mis sentimientos a través de textos, que no se trata de que sean bonitos o feos, sino de que salgan sentimientos muy confusos para luego poder ordenarlos.

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  2. estoy de acuerdo contigo, a veces es mejor no averiguar las cosas, siempre es mejor darte cuenta solo, sin tener que rebuscarlo, sea bueno o malo

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  3. Sí. Te saludo desde el otro lado del puente, asegurando y reafirmando que no deseas averiguarlo.

    Déjala que grite hasta el hartazgo, hasta la muerte y hasta la vida si es preciso, antes de permitir que ella misma se consuma a un resquicio de nada absoluta. Porque cualquier esfuerzo vale por purificar la existencia de todo lo que pretende destruirla. Eres más fuerte que la misma fuerza destructiva del universo. Que la explosión de tus palabras jamás desfallezca ante los males que en este camino desahogas a voz en cuello.

    Quizás algún día esa voz de guerra alcance esta caverna putrefacta de forma definitiva.

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