jueves, 2 de febrero de 2012

Cuestiones

Hay muchas cosas en este mundo que me molestan. Podría hacer una lista, dejando constancia de todas ellas. ¿Pero qué? ¿Valdría la pena? ¿Dejaría de detestar su molesta presencia tan cerca de mí? Probablemente no. Sería inútil, como todo en esta vida.

¿A donde vamos? ¿De dónde venimos? Preguntas a las que constantemente estamos intentando encontrarles una respuesta, pero... ¿Para qué? ¿Nos cambiará en algo? Lo dudo, realmente. Y eso que yo lo he intentado, pero nada. Sigo igual. ¿Es tan difícil de cambiar la propia esencia? ¿Estamos predestinados a ser algo por más que no queramos hacerlo? Tampoco podría decirlo con total certeza.

Como siempre, todo es muy confuso. Y en mi cabeza no hay respuestas, sólo preguntas...

Sólo preguntas.


4 comentarios:

  1. Lo peor es cuando a base de buscar respuestas olvidas las preguntas. La esencia no se puede cambiar, es algo inherente a ti y por eso es esencia. Pero no te equivoques llamando esencia a algo que no lo es.
    Pd. Claro que puedes coger mi texto :) un honor

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  2. ¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? preguntas que todo el mundo se hace, se hizo o se hará alguna vez. Preguntas sin respuestas. Me gustó mucho tu texto, espero que andes muy bien :)

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  3. No creo que estemos predestinados a ser algo. Sí que nuestro alma está impregnada de características especiales que sólo nosotros vamos a poseer y que nos harán distintos a cualquier otro humano en la tierra, pero no que vamos a ser algo contra lo que no podamos lidiar.

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  4. ¿No es frustrante esto de retornar siempre hacia un punto que se creía superado? Es la desventaja de que nuestros caminos se tracen al interior de un laberinto que justo antes de resolver, nos revela la abrumadora realidad de una salida inexistente.

    No queda más remedio que acostumbrarse... y mantenerse distraído en las tácticas ya infinitas veces practicadas para insistir en encontrar un escape ausente.

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